Ferrer, como un padre
Buenos Aires 26 de febrero 2012.— La pelota de Nicolás Almagro se va ancha. David Ferrer levanta sus brazos y busca a su banco para compartir el festejo. El valenciano celebrar un nuevo título, el 13ro de su carrera, el primero de la Copa Claro. Ferrer destronó a Almagro, campeón defensor, por 4-6 6-3 6-2.
El comienzo del partido se volcó para el de Murcia. Sólido con el saque, Almagro impuso condiciones, movió por la cancha a un Ferrer extrañamente errático y aprovechó la única ocasión para quebrar el servicio. Después, Almagro fue prolijo y se mantuvo enfocado mientras Ferrer hacía crecer su juego.
Recién en el segundo set apareció una versión más reconocible del número 5 del ranking, con mayor nivel de aciertos. Jugó más con su primer saque y pudo pegar más cómodo. La estrategia fue buscarle el revés a Almagro, que pocas veces logró invertirse para atacar. Ferrer fue tejiendo su tela araña y concretó en el resultado la diferencia que se notaba en la cancha.
Con el partido en el tercer set, Almagro comenzó a dudar más de la cuenta. Probablemente haya pesado la estadística negativa en sus enfrentamientos. Hoy Ferrer le ganó el noveno de sus partidos, incluyendo cuatro finales. “Eres mi hijo, pero eres un hijo que seguramente superará a su papá, tiempo al tiempo”, bromeó Ferrer, ya en la premiación.
Es que en el tercer game del set final, Ferrer tiró su historia sobre la cancha. Dispuso de dos ocasiones y aprovechó un error de revés de Almagro para tomar ventaja. Al game siguiente confirmó la ventaja con solidez ante un Almagro que comenzó a desesperarse, tiró más de la cuenta y sumó errores para quedar dos quiebres abajo. Demasiado cuesta arriba ante el quinto jugador en el ranking.
Ferrer consigue así una corona que le faltaba. En 2010 se había quedado con las ganas al caer en la final ante Juan Carlos Ferrero. Esta vez tuvo su revancha. Tiempo al tiempo.

